Wooooow !! lo se, es una eternidad la que ha pasado sin que publique.
La bandeja de comentarios en hang outs esta full...
Gracias, ahora ya hemos llegado hasta República Dominicana (saludos by the way).
Ok, dejando de lado el preámbulo, quiero compartir una experiencia personal.
Recientemente me doy cuenta de que existen miles de pros y contras con relación a como se elaboran los alimentos, como son servidos y todo el proceso que conlleva, por lo menos en la restauranteria mexicana. Uno de los grandes desafíos que la gastronomía mexicana profesional atraviesa, es que estamos llenos de cocineros aficionados, sin ningún tipo de preparación técnica que les facilite el trabajo o conocimientos que puedan llevarles a resolver problemas.
Una verdad universal es que TODOS PODEMOS COCINAR. No es una ciencia, no es aparentemente "la gran cosa", no se trata mas que seguir nuestro instinto natural de supervivencia. Realmente TODOS PODEMOS COCINAR, con buen gusto o desabrido, pero algo hacemos. Esta capacidad humana es un pro al hablar acerca de los trabajadores de la industria restaurantera, sin embargo la verdad es que no todos los cocineros posen un espíritu gastronomo. Las cocinas están repletas de amateurs, formados en el empirirsmo. Aptitud a la cual los gastronomos profesionales les debemos el mayor respeto y admiración.
Recientemente me he topado con otra verdad, las cocinas están llenas de NIÑOS. Si!, niños. Pequeños que con mucho entusiasmo se encaminan en la industria restaurantera. Conocen las recetas, dominan las temperaturas, aprenden nombres de ingredientes, preparaciones que resultarían "difíciles", como si se tratara de un juego. Estos niños realizan sus actividades con una gran habilidad que impresiona.
Los niños de las cocinas
Algunos no tienen ni 17 años aun, sin embargo estan a la altura y mejor preparados que demasiados colegas "profesionales" egresados de escuelas costosas, personas que acudieron a congresos y conferencias con ponentes importantes y famosos, personas que le temen a la cocina, o simplemente mal encaminaron su profesión Los niños de las cocinas; sudan, corren, cargan, sartenean, planchan, cortan, pican, salsean, montan en cuestión de segundos. Es lógico que cometan errores, ¿quien no los comete? Incluso estoy seguro que Joan Roca se equivoca.
Como cocineros profesionales les debemos todo el respeto y tenemos la obligacion de animarles, no menospreciarlos, ayudarles en lo que necesiten y procurar que sean mejores, esto nos ayudara a nosotros también.
Que me diga de que presume Omar Pereney? Y perdón por la critica subjetiva, pero cualquiera que nazca en cuna de oro, posee ventaja. Un entrenamiento profesional, y clases de actuación Listo, tenemos una carnada mercadotécnica para el canal de televisión "El niño chef". Me jacto de conocer a niños que se portan al nivel y no tienen el poder adquisitivo ni comparado, vamos, ni siquiera una vigésima parte de la percepción económica.
Un consejo, cuando acudan a un restaurante famoso, o al restaurante de un hotel y ordenen sus alimentos, sean pacientes, disminuyan un ápice su nivel de exigencia, sean humildes. Resulta que a veces esa deliciosa comida, ha sido preparada por un niño, que tal ves aun no tenga ni la mayoría de edad. Tal ves esta trabajando para pagar sus estudios, tal ves trabaja para ayudar a un familiar enfermo, etc. Y cuando algo les agrade, no cuesta nada agradecer al cocinero por la preparación.
Sin mas ni mas, me despido, agradezco por los comentarios y los ánimos En verdad mil gracias, es muy conmovedor darme cuenta del alcance que ha tenido esta humilde colaboración.
Dudas y comentarios, estoy a sus ordenes
Saludos y bendiciones.
..Javii..
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